Mercado y negocio de armas
El negocio de armas es uno de los más poderosos del mundo. Junto con el tráfico de personas y el negocio de los narcotraficantes, es donde se mueve el dinero y el poder. Desafortunadamente, gran parte de este negocio se destina a las guerras que cada vez son más y más fuertes. Aparte de las guerras, una gran cantidad de armas acaba en las manos de civiles y criminales, que las utilizan para hacer daño a sus conciudadanos, aunque su país no esté en guerra. La gente que compra armas, porque quiere defenderse o hacer daño a los demás, cambia radicalmente de su vida. A veces piensa que es la única manera de resolver sus problemas. No entiende que esa decisión la condena a crear todavía más complicaciones.
La causa principal del uso excesivo de armas es el dinero. La industria de armas es una de las más poderosas. Emplea a mucha gente, contrata a científicos y colabora tanto con los estados y con gobiernos legales, como con políticos corruptos, criminales, terroristas y mafias. Muchas veces está vinculada con el narcotráfico y el tráfico de personas. Es tanto un negocio legal como ilegal, “negocio de negro”. El negocio legal de armas es apoyado por muchos políticos, estados y civiles.
Aparte de las armas que compran los países para defenderse o atacar a otros países, hay más armas que se puede comprar de manera legal. Por ejemplo, si alguien es cazador, puede sacar una licencia y comprar una escopeta. Hay países, como los Estados Unidos, donde los civiles también pueden comprar armas para autodefenderse o defender a sus familias. En otros países, por ejemplo, en Inglaterra y los países de la Unión Europea, es ilegal comprar y utilizar armas, salvo que tengas una licencia de cazador. Varias veces los presidentes de los países están en contra o a favor de la venta de armas a los civiles. Hay que tener siempre en cuenta que hablamos de un negocio poderoso del que ganan mucho dinero. Por eso los políticos no quieren intervenir y, a veces, están totalmente a favor de este negocio.
Con los avances tecnológicos hay todavía más peligro, porque las armas se pueden comprar o construir más fácil por casi cualquier persona. Hay noticias de gente que logró comprar armas en las redes sociales o construirlas por impresoras 3D. Eso significa que las armas llegan al alcance de más gente y de manera menos controlada que antes. La gente que compra armas de esa manera puede ser que quiera defenderse o defender su casa contra ladrones y criminales. Pero la mayoría de las veces son delincuentes o personas con varios problemas (psicológicos, etc.) que, como vemos últimamente en las noticias, acaban a atacar colegios, a gente en espacios públicos y a personas con las que tienen desacuerdos. La falta de educación, de apoyo psicológico y social, la pobreza, el estrés y la inseguridad son unas de las razones por las que tenemos estos incidentes.
Pero, ¿por qué una persona recurre a las armas? Ya hemos dicho que hay personas que llegan a un punto que, debido a sus problemas, creen que la única manera de resolverlos es matar o hacer daño a los demás o a ellos mismos. Cuando estas personas tienen acceso al negocio de armas, resulta más fácil comprar o encontrar una y utilizarla. Además, la mayoría de los niños, y mucho más los chicos, se educan a jugar con armas desde muy pequeños. Muchos padres regalan a sus hijos juguetes de armas y los animan a jugar “guerra”, “criminales” y “asesinos”. Los dibujos animados violentos, los juguetes, armas (pistolas, escopetas, cuchillos, etc.) y las series y las películas llenas de asesinos y criminales utilizando armas, “educan” a los niños a admirar y maravillarse con la violencia. Los medios sociales y ciertos modelos que se promueven por ellos, afectan también los jóvenes y les dan una sensación de que todo eso sea normal.
Poseer un arma es gran responsabilidad y por eso el ejército, la policía, los cazadores y la gente que las utiliza de manera legal necesitan formarse y tener una licencia de uso. Matar a una persona es el objetivo de las armas y la más extrema acción para solucionar algo. Desafortunadamente, el valor de la vida humana no se respeta y, hoy en día, se trata como algo insignificante. “Educamos” a la sociedad a normalizar el uso de armas y el uso de violencia para solucionar sus problemas y no pensamos que parecemos más primitivos que la gente prehistórica. La imagen de la actualidad es frustrante.
Parte de la sociedad está muy preocupada por el negocio y el uso de las armas. Aunque haya leyes, la gente no las respeta. Desde mi punto de vista, en un mundo ideal, me gustaría que cierren las industrias de armas para siempre y que pare el negocio de armas junto con todas las consecuencias. Quiero que nadie utilice armas y que las sociedades puedan solucionar sus problemas a través de la comunicación y la negociación. Hay que tomar buenas decisiones para el bien estar común. Además, es necesario ser conscientes del daño y del dolor que causa el uso de armas legal o ilegal. Ahora mismo países como los Estados Unidos, Rusia, Corea del Norte, India, China, etc. fabrican misiles y en general armas de destrucción masiva. Sea legal o no, este hecho nos pone a todos bajo gran peligro. No creo que haya espacio en este planeta para superar el posible uso de este tipo de armas. Ojalá fuera todo una pesadilla o una mentira y que al despertarnos desaparecería.

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